FONOAUDIOLOGÍA

Abuso de pantallas y lenguaje

En la etapa de la infancia, es frecuente encontrar niños con alteraciones en el lenguaje; algunos muestran dificultades para expresarse, otros para entender y hablar. Se calcula que aproximadamente el 7% de la población infantil presenta un trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL).

Esta dificultad interfiere no solo en la capacidad comunicativa de los niños, sino que puede tener incidencia sobre la conducta, la socialización y el aprendizaje, ya que el lenguaje es una función nuclear que permite la autorregulación de la conducta, el despliegue de las relaciones sociales y el acceso al conocimiento. Hay factores que tienen que ver con el funcionamiento de la sociedad que llevan a generar más problemas de comunicación, esto es empírico y no científico, ahora es mucho más vertiginoso, los padres están mucho menos tiempo con los niños, tienen menos rutinas juntos, menos tiempo para jugar y compartir, están muy aferrados a los dispositivos electrónicos, algo que es muy nocivo particularmente para los chiquitos, para quienes está aprendiendo a hablar, a relacionarse.

La OMS prohíbe el uso de estos aparatos en menores de 2 años y en menores de 5 años recomienda un uso no mayor a los 45 minutos por semana.

Los chicos con el uso de tecnologías, están más estimulados visual y motrizmente, pero pierden la capacidad de Juego con el resto de sus pares, sobre todo a partir de los 3 años que ya comienzan a sociabilizar con otros niños, porque están abstraídos en ese mundo virtual.

Algunos de los efectos del abuso de pantallas en menores son:

  • Falta de vocabulario
  • Escasa Fluidez Verbal
  • Dificultades comprensivas
  • Disminución en la Memoria
  • Juego simbólico
  • Alteraciones de sueño.
  • Cambios alimenticios.

 Es por ello importante que se limite y controle su uso.
Eviten accederlos antes de la Jornada Escolar y proponer otras actividades con los hijos como:

  • Leer libros, actividad que mejorará el léxico, estimula su imaginación, mejora la comprensión lectora y les ayuda a explorar sus emociones.
  • Pasar más tiempo en familia: Las pantallas suelen usarse de forma individual, limitando el tiempo que se invierte en familia. Aprovechar a hablar, jugar y divertirse con sus hijos es la mejor opción.
  • Ofrecer alguna actividad física. No tiene que ser necesariamente competitiva.

En conclusión, hay que volver a las Etapas de los juegos, de la interacción, a las salidas familiares (sean plazas, amigos, parques recreativos). Muchas de estas cuestiones, simples y sencillas, hoy se han perdido y son fundamentales para una óptima estimulación en todas las áreas del niño.

Lic. Valeria Esteves

Coordinadora Área de Fonoaudiología Domus

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